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Gracias a la gastronomía

 

 

 

Los motivos de peso son motores de acción diferencial, aquellas que generan el cambio. El esfuerzo ante el reto sitúa a uno en la mejora y, en el presente, inauguramos nuestro blog, con un motivo sólido. A los dos años -menos un pellizco- de fundar Appetizer storyteller, suena nuestra puerta; o lo que en 2020 se traduce de la siguiente forma: recibimos un mensaje directo.

¿Quién es? The Monopolitan, ni más ni menos, la plataforma que pone el ojo a emprendedores diferenciales. Con el propósito de inspirar a una comunidad de más de 300.000 lectores latinoamericanos, se definen como “una tribu unida por la visión de explorar el mundo y compartir aquellas historias de emprendimiento que merecen ser conocidas”.

Hoy, su mirada ha llegado hasta nuestra agencia. Ya puedes conocer el artículo que The Monopolitan ha dedicado a Appetizer storyteller: accede con un click aquí.

Gracias a la gastronomía, en Appetizer vivimos la feliz experiencia de nadar, día a día, en el mar de la culinaria. Admiramos el trabajo de talentosos Chefs y empresarios del sector, y nos satisface convertirnos en sus aliados, en cuanto a comunicación visual, escrita y estratégica se refiere.

Sentimos fascinación por la fotografía gastronómica y, a la par que el arte, cuenta con un extenso campo de exploración. Las herramientas técnicas, naturales y creativas se encuentran al servicio de dicha labor; y en nuestras manos queda plasmar, en pixeles, cada historia que queremos contar. Unos cuentos de sensaciones visuales, que navegan entre concepciones, imaginarios e interpretaciones de quien los percibe.

Equiparamos nuestra pasión por crear imágenes, con la de narrar proyectos editoriales. Somos de sentir la textura de los libros con las manos, de atesorar sus contenidos en un formato que perdura como materia y que, igual que nosotros, los años lo modifican. Cambia su olor, así como su color y asimismo su textura; están vivos.

Con todo mimo, coordinamos la elaboración de libros de cocina, otorgando una estructura a la obra; desarrollamos una mentoría; hilamos los textos y editamos las recetas. Años atrás, estar frente a los fogones consistía en nuestra principal labor y, años después, seguimos cocinando -ahora- a través de las palabras.

Concluyendo con el tercio, acogemos la ardua labor de la comunicación digital y estratégica. Sudamos la camiseta creando contenidos, acorde a los objetivos de cada proyecto y, estos, los administramos a través de las acciones más adecuadas. Trabajamos para que las marcas lleguen al corazón del público.

Y así somos en Appetizer storyteller, un equipo motivado a ser mejor cada día, con un ADN mutado, que consigue combinar el rigor del método con la libertad de la inspiración.