26 Jul Chocolate con sabor a Appetizer x Bon Kaw
Chocolate con sabor a Appetizer x Bon Kaw
Teníamos un sueño, lo hemos cumplido y ¡tú puedes saborearlo aquí!
Hemos creado una colección de siete barritas de chocolate rellenas de sabores INCREÍBLES, ¡muy Appetizer!
Elegimos a la chocolatera mexicana que nos tiene el paladar cautivado.
Y el chocolate más exquisito 70 % cacao. Formulando y aplicando técnicas culinarias, logramos combinar ingredientes de forma única.
1. MAÍZ
Maicitos caramelizados con un punto de sal, ceniza de tortilla y ganache de licor de agave.
2. NERI GOMA
Praliné de sésamo negro, caramelo de limón amarillo con chocolate 70 % cacao y limón amarillo cristalizado.
3. VERMUT
Terrina de aceituna verde, malvavisco de piel de naranja y ganache de vermut.
4. REGALIZ
Terrina de aceituna negra, compota de betabel y ganache de regaliz.
5. MEZCAL
Naranja al carbón, ganache de mezcal con sal de gusano y una pizca de chile.
6. MATCHA 100 %
Caramelo suave de matcha, malvavisco de matcha y ganache de chocolate 70 % cacao con matcha.
7. OAXAQUEÑO
Praliné de cacahuate, ganache de mole oaxaqueño y galleta de chocolate de mesa.
Priscila Gutiérrez de Bon Kaw ha sido nuestra gurú aliada para hacerlo posible.
Exploramos el encuentro inusual de sabores y la emoción en las texturas.
Ingredientes fetiche, maridajes explosivos y el atrevimiento para invitarte a este juego gustativo.
Te damos la bienvenida a esta experiencia.
Disfruta de esta colección en tu casa.
Llega a todo México: Venta en www.bonkaw.com
Maridaje musical: Playlist en Spotify
Si la disfrutas, compártelo con nosotras:
Chocolatería: Bon Kaw @bonkawar.
Sabores soñados por Appetizer @appetizerstoryteller.
Fotógrafa: Triana Mendoza @phototrianamendoza.
Food stylist: Anna Tusell @annatusell.
#BonkawMeetsAppetizerStoryteller

Homenaje al maíz, ingrediente mexicano por excelencia.
Maridaje musical: Huapango de Moncayo.
Elegimos maicitos para elaborar un garapiñado crujiente con un punto de sal. Tatemamos tortilla de maíz para usar sus cenizas. Brindamos con licor de agave y lo maridamos todo con chocolate 70 % cacao.
Así nace la primera barrita de esta colección, saboreando México y representando su cultura culinaria con el alimento de todos. Su mazapán, el de su infancia y el de su vida. Y el destilado producido en sus tierras, con la planta de color azulado tan característica.
Raíz, identidad y orgullo.

Una japonesa de viaje en la costa sur de Italia.
Maridaje musical: Metti una sera a cena de Ennio Morricone.
Esta barrita de sésamo negro y limón amarillo sabe a arte, a azulejo italiano, a placer mediterráneo. A lentes de pasta, a mascada de seda y ropa amarilla en contraste con el mar azul. Sabe a partitura de Ennio Morricone.
A logro y a felicidad.

El vermut català.
Maridaje musical: Pa amb oli i sal de Blaumut.
Gustamos de la coctelería, nos evoca a estar en un lugar especial y en una ocasión extraordinaria. Triana descubrió el vermut con Anna en Barcelona. Se enamoró de ese vino macerado con hierbas, servido con hielo y degustado a pleno sol entre amigos, de aperitivo frente al mar. Buscando compartir tan buena experiencia, ambas lo dieron a conocer a Priscila para los sabores de esta colección. Por fortuna, ella se entusiasmó con el reto. A pesar de la complejidad en formulación, ¡logró dar en el clavo del sabor!
El sexy de la colección.
Maridaje musical: Lady lady lady de Joe Esposito.
Anna ama el regaliz. De niña experimentó un flechazo gustativo con un postre de esta raíz. Se convirtió en ingrediente fetiche y le impactó cuando, de adulta, se lo sirvieron de nuevo como postre, esta vez combinado con aceituna negra y betabel. Todos deben conocer a qué sabe. Priscila no se lo esperaba y creó un chocolate propio con este relleno. Al morderlo, Triana exclamó: «¡Qué relleno más sexy!». Un relleno que es como la seda. Nos recuerda al terciopelo rojo, a Drácula, a morder con pasión. Es un chocolate misterioso que evoca a la sensualidad; tiene un efecto muy especial en boca, es como hacer el amor por primera vez.

Sabor a bandido.
Maridaje musical: Cumbia del olvido de Nicola Cruz.
Priscila creció alrededor del carbón en el negocio familiar. Sabe valorar el sabor y el poder del ahumado en la comida. E hizo sus hazañas para transferirlo al chocolate, a través de la naranja en su punto tatemado. «Es una experiencia en boca que todos deberíamos experimentar», confiesa.
Lo combinamos con mezcal, un destilado que no siempre fue de dominio público. Nos trasladamos a los mesones del México colonial, a la piel de un bandido que llevaba su vida al límite; a la tiniebla ahumada y mística de la noche.
Creamos esta barrita que sabe a contrabando y a ilegalidad.

La fantasía hecha realidad.
Maridaje musical: The rain de Melody Gardot.
Si alguien no sabe que Anna es una enamorada del matcha es porque no la conoce. Le gusta apasionar con sus gustos a la gente que quiere. Priscila y Triana aprendieron a qué sabe un buen matcha. La primera creó una fantasía de sabor, uniendo caramelo, malvavisco y ganache, los tres de matcha, en una sola barrita de chocolate. Y le dio paz en boca, la llevó a ese momento de serenidad en el que uno se encuentra consigo mismo.
La segunda, Triana, mordisqueó la pieza y se sintió en un laberinto sin fin del que no quería salir, con abetos mojados de verde intenso y las manos extendidas, acariciando el frescor de la humedad.
Comerlo te hace sentir en un deseo que no quieres saciar: En la emoción del momento se halla el verdadero placer.

No me olvides nunca.
Maridaje musical: Cien años de Pedro Infante.



